El percance de la jaula oculta
Margo esperó en el área de carga durante casi tres horas antes de alertar al personal de Air New Zealand. Desafortunadamente, cuando se descubrió el error, el avión ya había despegado de regreso a Christchurch, con Mittens todavía a bordo. La jaula del gato había estado escondida detrás de una silla de ruedas en la bodega de carga, por lo que los encargados del equipaje la pasaban por alto durante la descarga.
Al darse cuenta de la situación, el piloto del vuelo se aseguró de calentar la bodega de carga para mantener cómodo al Maine Coon, de 8 años. Una vez de vuelta en Christchurch, una empresa especializada en transporte de animales rescató a Mittens y la puso en un vuelo directo a Melbourne, poniendo fin al inesperado viaje.


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